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Reseña Histórica

Publicado en Reportajes Correo electrónico

Existe evidencia de que este hermoso valle estuvo hace ciento setenta millones de años cubierto por un ambiente marino de aguas claras y pocos profundas en la era secundaria del período del Cretáceo, cien mil años mas tarde esas aguas sufrieron un desplazamiento que dio  origen a extensos depósitos calcáreos que intervinieron en la fase del ciclo orogénico que formó el macizo Oriental, dando origen a lo que es el Caripe de hoy.

 

Previo a la invasión por parte de los ibéricos, la región donde hoy tiene su enclave la pequeña ciudad de Caripe estuvo poblada por la Nación Chaima, de la etnia Caribe, cuyos asentamientos se ubicaron a lo largo de la serranía desde la costa del Golfo Triste (Edo. Sucre) hasta los llanos de Monagas, incluyéndose aquí las montañas de La Margarita, Yucucual y el Turímiquire (San Antonio, Cumanacoa), entre otros. Estas poblaciones perduraron largo tiempo tras la conquista, tanto así que aún a finales de 1700, el sabio Alejandro de Humboldt la registra como la nación más numerosa de la región.

La decisión de los capuchinos era fundar casi todos los pueblos de los estados Sucre y Monagas. Bajo la tutela de los frailes, los Chaima adquieren ciertas nociones de economía doméstica y otras costumbres distintas a sus modos ancestrales. De tal manera, al conuco primitivo lo reemplaza otro cuyas herramientas son utensilios traídos de ultramar, como machetes, cuchillos, hachas de hierro, etc. Es importante destacar la entereza de los capuchinos quienes reunieron a las tribus errantes, sobre todo por causa de los abusos de los capitanes y encomenderos españoles. Ellos se opusieron a la violencia de estos y organizaron los pueblos de misión cuya existencia favoreció los progresos de la agricultura.

 

Hacia el año de 1716 se logra penetrar en este territorio y en 1717 el padre Simón de Yabar establece el pueblo de Caripe bajo el patronato de San Miguel Arcángel. En 1718 una rebelión indígena arrasa con todos los pueblos fundados en la región por lo que aquel Caripe resulta incendiado. Así, es sólo en 1734, luego de arribar a un convenimiento con los jefes chaimas, que se reconoce el lugar y se decide la fundación, la cual es ejecutada por el capuchino Frai Pedro de Gelsa, secundado por el indio bautizado Esteban Caripe y 30 chaimas que los acompañaron el 12 de octubre de ese año. De esa manera se establece el pueblo misional de Caripe bajo el patronato del Santo Ángel Custodio y La Santísima Virgen del Pilar, en el lugar de la hoy Plaza de Caripe y sus alrededores se delimitaron los primeros solares para la iglesia y los conucos de los indios. Entre las "ventajas" que ofrecían las ordenanzas dadas el 1700 estaba el que se pusiesen escuelas de leer y escribir en lengua castellana, para lo cual el maestro debía ser pagado con los bienes de la comunidad. Asimismo, se establecieron labranzas de maíz, yuca, algodón, así como la creación de un centro de acopio y una casa de la comunidad. Los indios disfrutarían de tiempo suficiente para el trabajo y el descanso. Con esta filosofía laboral los monjes comienzan a organizar el poblado, bajo cuya orientación aprenden los indios -quienes ya sabían cultivar maíz, algodón y vituallas- a cultivar café, caña de azúcar y plátano, en virtud de lo cual los capuchinos organizaron la siembra de todos estos renglones con fines comerciales.

 

 

En 1761, bajo el curato del padre Casimiro de Borja. Había Cabildo de indios y oficiales de guerra. Para ese entonces, los indios ya entendían el idioma castellano y se mantenían de la labranza de sus conucos, donde todo lo sembrado se cosechaba en gran abundancia por la gran fertilidad de las tierras. Bajo su gobierno se inicia la construcción de la iglesia nueva pues la anterior estaba en muy mal estado.

Con el tiempo, hacia el año de 1776, la casa comunitaria de los capuchinos se convierte en el Real Hospicio y Enfermería de Nuestra Señora del Pilar de Caripe, donde llegaría a funcionar la prefectura de las misiones convirtiéndose así esta población en su capital administrativa. Por otra parte lo benigno del clima favorece el restablecimiento de los sacerdotes de los males que les aquejan. En este pequeño convento establecen los misioneros telares sencillos construidos por ellos donde se tejían los lienzos de algodón para vestir a los indios y establecer comercio. Asimismo, se organizan en junio las matanzas de guácharos para las fiestas de San Juan, tiempo durante el cual los indios debían donar su porción de aceite de guácharo para el alumbrado de la iglesia y comerciar el resto con los sacerdotes, organizándose progresivamente así las obligaciones o tributaciones.

 

 

Por otra parte, toda la región vive durante la colonia el despotismo de los corregidores, siendo muchos los informes y protestas elevados hasta la misma corona denunciando a estos funcionarios, quienes amparados por los capitanes generales o por pertenecer a una familia poderosa abusan impunemente de su autoridad, llegando en ocasiones a ser tan poderosos como los propios gobernadores quienes se muestran impotentes para frenar sus desmanes. En 1765 y 1768, respectivamente, el Gobernador Urrutia de Cumaná envía sendos informes al rey sobre la manera inhumana en que estos funcionarios explotaban al indio. En 1782 el rey Carlos III, enterado ampliamente de la situación por Real Cédula, decide enviar al Oidor Luis De Chávez y Mendoza quien según instrucciones debía abocarse al estudio de la vida del indio y a verificar las tierras que podrían adjudicarse a los pueblos como ejidos. Chávez y Mendoza recorren junto a su comitiva las provincias de La Nueva Andalucía y de Nueva Barcelona, indagando así sobre la situación de los indios y de las tierras. Caripe lo deslumbra con su magnífico paisaje, según se desprende de las notas del escribano, y recomienda el cultivo de cebollas y trigo. Acompañado del padre Torre los negros, prefecto de la misión, acometen el trabajo de trazar los ejidos de Caripe, levantando asimismo un informe detallado de la situación de la misión.

 

Este pueblo es conocido popularmente como Caripe del Guácharo y bautizado en 1940 por Segundo Torres González, con el poético nombre de El Jardín de Oriente.

En la población de Caripe se encuentra, uno de los atractivos científico y turísticos más importantes de Venezuela como es la Cueva del Guácharo, esta caverna era conocida por los indios Chaimas desde épocas remotas y luego visitada para el año de 1799 por el naturalista Alemán Alejandro de Humboldt quien la dio a conocer mundialmente en el año de 1817 por su obra titulada viajes por las regiones equinocciales del nuevo continente. Este la define como una joya escénica biológica y geológica.

El Guácharo (ave que habita la cueva), es conocido científicamente como Steatornis Caripensis, que significa ave de grasa de Caripe. La cueva del Guácharo fue declarada Santuario mundial del Guácharo, con la finalidad de proteger el hábitat de esta especie.

 

Por otra parte, por su valor científico y cultural esta caverna se convirtió en 1949 en Monumento Natural Alejandro de Humboldt. En 1975 se constituyo el Parque Nacional El Guácharo de 15.500 has representativas de ecosistemas con grandes valores físicos y biológicos de gran importancia para el patrimonio natural de Venezuela. De esta manera se asegura el régimen hídrico de la Cueva, los frutos silvestres que sirven de alimento a los Guácharos y se conserva en su estado primitivo esta extraordinaria formación geológica.