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La última visita del Diablo a Caripe.

el diablo

El viernes 26 de marzo de la semana santa de 1.937, en Caripe sucedió un fenómeno inusual y hasta digno de un profundo análisis teológico basado en la contraparte de Dios: Aconteció que ese dia ningún gallo cantó durante la madrugada. Algo sumamente extraño y nunca visto, cada gallero se reservó la incógnita, prefiriendo guardar silencio y no llevar a sus gallos a las galleras. Por primera vez los galleros de la zona no pelearon sus gallos el sábado de gloria ni el domingo de pascua o resurrección, como ha sido tradición y costumbre en todas las galleras de Caripe, -Las peleas de gallos en semana santa-. Entre galleros se corrió el rumor de que algo raro sucedió ese viernes, porque al intercambiar opiniones entre galleros, llegaron a la conclusión de que en toda La Comarca, ningún gallo cantó en la madrugada del viernes santo.

gato

Los mas cristianos decían que era una señal divina que anunciaba algún acontecimiento sobre natural, otros señalaron la influencia de la Luna y asi cada cual tenia su propia conjetura sobre el tema. La incógnita quedó medianamente descifrada por los sectarios de “La Confraternidad del Diablo” a la cual pertenecían algunos campesinos originarios o descendientes de los indígenas fundadores de La Comarca de Caripe. Cupertino Caña, que nació en el año 1.900, un campesino descendiente de los Chaimas, era un selenita, idólatra de la Luna, a la que consultaba todo lo que hacia, incluyendo sus ciclos para la siembra, recolección de sus cosechas, podas de plantas, cortes de arboles madereros para la construcción de casas, la caza de animales, pesca, cualquier quebranto de salud o hechicerías de brujas o alguna otra señal de males sobre naturales etc. Cupertino, era un indio místico, reservado, cuenta cuentos de velorios y muy tomador de ron. Para esa época tenía 37 años, religiosamente asistía a todos los velorios de conocidos o familiares en todos los caseríos cercanos, donde era costumbre amanecer en los velorios, -novenarios o rezos-, contando historias, cuentos o leyendas después de cada rezo que en muchos casos duraban mas de los nueve días acostumbrado por los cristianos. , Cupertino, que ya no consumía licor, iba, simplemente a contar historias, cuentos o leyendas de distintas facetas, y allí contaba repetidas veces lo de la visita del Diablo a Caripe, con mucha convicción decía: “Que el diablo estuvo en Caripe el viernes santo de 1.937, con una comitiva de 49 demonios conformada por siete ardillas, siete pájaros negros, siete monos, siete gatos, siete perros, siete zamuros y siete culebras cuaima gallo que revoloteaban por donde iban pasando, siempre con las ardillas por delante. En ese orden se pasearon por las montañas de Teresen y Santa Ines, donde dejaron cuatro tesoros ocultos, que serán desenterrados por hombres de gran sabiduría pertenecientes a "La Secta de La Confraternidad del Diablo" que tiene su sede principal en un Castillo en Alemania.

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Todos estos animales o demonios, -según Cupertino- salieron el viernes Santo, de la Cueva del Cantón, donde amanecieron alborotados la noche que no cantaron los gallos en Caripe. -La cueva del Cantón, Cueva del Pavo o cueva del Diablo! está ubicada en el cerro El Cantón, frente al pueblo de El Corozo y colindante con el cerro La Bocaina que queda cerca de la cueva del Guácharo”-

Cupertino aseveraba qué: "él mismo, convertido en ardilla, acompañó durante todo ese dia al Diablo y a su comitiva por toda La Comarca, recorriendo Teresen, Caripe, El Guácharo, La Guanota, Sabana de Piedra hasta Tierra Blanca, y que siendo como las cinco de la tarde de ese mismo dia, se transformaron todos en peces voladores y se fueron hacia El Golfo de Cariaco", Tambien sostenia el Indio Cupertino qué: "En el Golfo de Cariaco fueron recibidos por una multitud de alcatraz y tijeretas negras que se unieron a la comitiva del Diablo y juntos se perdieron en las profundidades del mar, causando un gran estruendo con oleajes y vientos huracanados que afectaron varios lugares cercanos donde se sintieron movimientos telúricos".

ardilla

Con mucho énfasis Cupertino Caña afirmaba: "Que él, escuchó a las ardillas hablando y una de éllas, le dijo: “Cupertino, no consumas licor nunca más en tu vida, ni tengas descendientes, para que nadie ponga en duda cuando digas lo que tus ojos vieron y tus oídos escucharon, Soy Lucifer, “portador de Luz y Amor” Yo, no soy como dicen!. Lo que pasa que Dios, tiene más poder y sus celos conmigo, nunca me han permitido hacer el bien. Tendrás siempre mi gran protección, cerca de ti siempre estará una ardilla guardián y cuando sea necesario también te convertirás en ardilla para tu protección” Desde ese entonces Cupertino Caña, no volvió a consumir licor por el resto de su vida y se confinó a vivir dentro de su conuco al pie del cerro “La Bocaina”,casi nunca se le veía por los caseríos, solamente en velorios de familiares o amigos de la zona donde iba a contar sus cuentos, convirtiéndose casi en un ser ermitaño dentro de su predio o conuco, donde siempre convivió acompañado por las ardillas, a las cuales veneraba con especial respeto al igual que a todos los pájaros y demás animales que convivian con él, dentro de su propiedad, sin permitir que ningún cazador ni muchacho alguno le hicieran daño a sus animales.. Cupertino decía: , “Que el Diablo, visita a Caripe cada 120 años y qué su próximo paso será para el 2.057, cuando ya no exista nadie que haya nacido en la fecha comprendida hasta la ultima vez que estuvo el Diablo de visita por Caripe (1.937). Que ya no será en forma de ardilla o diablillos, sino en forma de una espesa nube caliente y perturbadora, para que todos los mortales lo sientan, ya que para esa época el mundo estará envuelto en una gran confrontación bélica y que Caripe y otros 21 punto de la tierra por donde el Diablo ha pasado y pasará siempre, sobrevivirán con mucha prosperidad y riquezas porque los cuatro tesoros del diablo que están oculto en las montañas de Teresen y los otros 73 tesoros ocultos en los 21 puntos sobre la tierra, serán descubierto por los sabios de La Confraternidad del Diablo", y los pondrán a disposición de la ciencia para uso exclusivo del bien de todos los seres vivientes. Cupertino Caña desapareció misteriosamente, supuestamente a finales de los años 70 del siglo XX, sin que nadie sepa de su paradero o destino final, mucha gente de su época, decía: “Que Cupertino Caña, se fue con el Diablo” y de ser cierta tal aseveración, entonces Cupertino, se llevó consigo este mito o cuento que es parte del folklore y la cultura ancestral de los pueblos originarios como Caripe, que con sus mitos han mantenido el miedo al más allá creando leyendas como la de: “La última visita del Diablo a Caripe”.

Escrito por: Jorge Martínez R / laguanota.blogspot.com